El perdón

Seguro nuestra razón de existir no es sobrevivir, mucha gente cree y vive sobrellevando las experiencias que la vida le otorga, sin darnos cuenta que somos responsables de todo lo que nos pasa.  Como espíritus que somos nuestro propósito es evolucionar y recordar quienes somos.

Al vivir en este mundo material nos hemos identificado con lo físico, esto es lo que podemos ver, oler, escuchar, tocar y degustar, olvidándonos así de nuestro origen espiritual dándole cabida al miedo, miedo a morir, miedo a ser traicionados, miedo a que no nos quieran, a que nos abandonen, a la enfermedad, etc.  Y por pensar en todo esto acabamos atrayéndolo inconscientemente a nuestras vidas, sin darnos cuenta que son nuestros pensamientos y creencias las que nos hacen vivir las experiencias que no nos gustan una y otra vez.

Culpamos a los demás de todo lo que nos pasa, olvidándonos que somos causa, que lo que pensamos y creemos es la causa y no el efecto es lo que vivimos, son nuestros pensamientos manifestados.

La vida es un juego educativo donde venimos a aprender a través de las experiencias para recordar nuestro origen Divino, lo que es real.

El perdón es la forma de lograr nuestra evolución y transmutar las experiencias.

Cuando entendemos que somos responsables y dejamos de echarle la culpa a los demás, dejamos de ser víctimas para hacernos responsables y entender que eran nuestros pensamientos equivocados los que creaban la experiencia.

Entonces, entendemos que no hay nada que perdonar, pues hemos sido nosotros los que hemos creado las experiencias.

Al único que debo perdonar es a mi, para poder soltar y transmutar la vivencia y seguir evolucionando.

Entre más perdono más crezco, perdonar es pagar por adelantado.

Perdonar es entender que no hay nada que perdonar y que estamos aprendiendo, que el que sabe no sabía, que el amor es la respuesta a todo y que esa es nuestra esencia y razón de existir.

Te quiere