La importancia de la risa

Muchas personas están enfermas por tomarse tan enserio, con las responsabilidades de la vida diaria y las presiones que esto conlleva, nos hemos olvidado de las cosas simples de la vida y sobretodo del sentido del humor.
Pareciera que el reírse nos hiciera irresponsables y poco confiables.

Un bebé empieza a reírse alrededor de los 5-8 meses, después se carcajea y ésta es música para nuestros oídos.  Todos amamos escuchar la risa de nuestros hijos.

Un niño de 1-6 años se ríe alrededor de 0-90 veces al día y no sólo eso, sino que es total y lo vive con todo su cuerpecito, puede llorar de la risa o hasta hacerse pipí por la misma razón.

Un niño de 4-14 años se ríe de 30 a 50 veces al día; pero generalmente burlándose de los demás, poniendo apodos, haciendo burlas o travesuras.

Por otro lado, hay adultos que no se ríen ni una vez al día, se va perdiendo la capacidad de ligereza y el sentido del humor.  Nos volvemos más serios, tristes y acartonados, preocupándonos del  qué dirán, de lo que hicimos mal o por cosas que nunca han pasado, viviendo con mucho miedo y tomándonosla muy a pecho.

El error  primordial es cuando nos tomamos las cosas personales como el miedo a la burla, o al ridículo o a equivocarnos.

Los sufís, que son los que realizan las danzas derviches, que son danzas muy complicadas, por qué van a contratiempo, se ríen cada  vez que se equivocan.  Claro que esto nos brinda la posibilidad de aprender mucho más relajados.

El día de hoy se sabe que  la risa activa el sistema inmunológico, haciéndonos mucho más sanos y resistentes.  El cáncer se está curando con riso terapia, les ponen las películas de comedia que más les gustan, ayudando así a su sanación.

En Oriente, en las oficinas se tomas unos minutos al día para hacer terapia de la risa y regresan a trabajar.

O sea que , al reírnos además de pasarla bien resulta que ayuda a mantenernos sanos.

Ve como tus amigos y tú comparten el mismo sentido del humor, esto es lo que  nos acaba uniendo.

La Biblia dice que sólo los que sean como niños, entrará al Reino de los Cielos, como “no los que sean niños”.

Entonces, para ayudar a que nuestro cuerpo mantenga una buena salud hay que aprender a desarrollar el sentido del humor, soltar el pasado y disfrutar  plenamente el presente, y así nada nos afectará.

Quien tiene toda esta sabiduría es tu niño interno conecta con él y el trabajo será más fácil…